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El monumento más popular de Cuenca, las Casas Colgadas, quizás no el mejor, ni mas bonito, pues cualquiera de las muchas casas y balconadas que se asoman a las hoces del Huecar y Jucar podrían llamarse las Casas Colgadas. En la primera visita a Cuenca puede ser difícil distinguir entre tantas casas parecidas las famosas Casas Colgadas, llamadas erróneamente por muchos Casas Colgantes de Cuenca. |
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Toda la parte antigua de Cuenca es un monumento en si misma, un laberinto casi infinito, mágico y único repleto de callejuelas, rincones románticos, miradores, rejas, escaleras, fuentes, placetuelas y muchas cuestas empinadas.
Es recomendable llevar un calzado comodo y perderse por todos los rincones y recovecos del Casco Antiguo.
Una buena idea para una visita de un día es dejar el coche en el parking gratuito del Barrio del Castillo y descender caminando junto a la hoz del Río Huecar improvisando el recorrido, y contemplando las mágicas vistas al desfiladero de rocas, y casas apretadas sobre piedras hasta llegar a la Plaza Mayor y desde este punto visitar el resto de monumentos : Casas Colgadas, La Catedral, el Ayuntamiento, la Torre de Mangana, la Calle Alfonso VIII, la Calle San Pedro, los conventos, iglesias, museos, tiendas de artesanía, ceramica, y productos típicos, y desde la Plaza Mayor subir esta vez bordeando la hoz opuesta del Río Jucar sin olvidar bajar a el precioso Santuario de La Virgen de las Angustias, y ascendemos de nuevo entre miradores, paisaje y leyendas para regresar al punto de partida inicial en el Barrio del Castillo. |